|
n. 3 luglio - septiembre 2006 |
|
|
Curso de formación permanente que analiza la importante reforma de la
Orden
La cultura Carmelita actual continúa siendo influenciada en buena parte por el espíritu de la Reforma Turonense Después de la reforma Carmelita de Sta. Teresa en España, tuvo lugar en Francia una reforma similar, denominada Reforma Turonense. Aunque su impacto en la Orden fue de igual importancia a la de la reforma española, permanece relativamente desconocida. Aún mucho de nuestra espiritualidad y costumbres hoy pueden encontrar su origen en la reforma francesa del siglo XVII. Las Constituciones de la Orden de 1904 y 1930 muestran repetidas influencias de Touraine.
El P. Emanuele Boaga, historiador de la Orden, explicó que los orígenes de la reforma se remontan a un grupo de Carmelitas franceses cuyos dirigente fueron Behourt, Thibault y después Charpentier, quien solicitó y obtuvo permiso del Prior General para iniciar un estilo de vida "observante," centrado en el convento de Rennes. La comunidad de Rennes renovó sus votos, según la nueva reforma, en 1608. El P. Romero de Lima Gouvea, miembro de la Delegación Francesa, y el P. Sanny Bruijns, de la Provincia Holandesa, trazaron después la fisonomía de la reforma. El P. Romero es un experto especialista en la mística de Juan de S. Sansón. Habló sobre el método de la oración aspirativa de Juan de S. Sansón.
Hay otros autores de Touraine que son aún relativamente desconocidos, como Marcos de la Natividad, Mauro del Niño Jesús y Domingo de S. Alberto, por nombrar unos pocos. El P. Michael Plattig, director del Centro de Espiritualidad de Münster, Alemania, expuso un resumen de las contribuciones de estos Carmelitas a la Orden a través de su doctrina sobre la oración y métodos de oración. Según el P. Emanuel Boaga, la importancia de la Reforma Turonense radica en el hecho de que, justo cuando la Orden estaba desapareciendo en los años 1800 debido a la supresión, el espíritu de Touraine sobrevivió por ser parte de la ley de la Orden y, de este modo, a diferencia de otras reformas anteriores, prosperó de un modo único para "reformar" todo el Carmelo. Romero de Lima Gouvea, miembro de la Delegación Francesa que estudia en Roma, insiste en un punto. Fue uno de los varios expertos que participaron en el curso de formación permanente sobre la Reforma Turonense. Miembros del curso a San Pedro en Vaticano. Siguiendo la tradición de la Orden de crear música reflexionando su particular espiritualidad y piedad, el P. Luccio Zappatore, miembro de la Provincia Italiana, compuso una canción para conmemorar el 150º Aniversario de la Madonna del Carmine en Bagnara, Calabria. Con el título de Gloria del Líbano, el texto del estribillo está basado en el pasaje de Is 35,2 que es uno de las más antiguas antífonas carmelitas. Los versos se centran en tres temas de la espiritualidad Carmelita y se hallan en la carta del Papa Juan Pablo II a la Familia Carmelita con ocasión del 750º Aniversario del Escapulario. El primer verso es el gesto de María cuando entrega el escapulario que es la continuación de su gesto de amor al envolver el recién nacido Jesús en su vestido. El segundo verso es acerca de María, quien, al pie de la cruz, viene a ser la madre de todos los hombres. El tercer verso recordaba la ascensión de la montaña, que es una figura de Jesús, guiado por María. Este tema se basa en la oración colecta de la misa de la fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo. La canción puede ser escuchada en internet en: www.mariareginamundi.191.it/gloria del libano.htm
Durante el Congreso Internacional sobre Vida Consagrada en Roma, Italia, se estableció un grupo de trabajo sobre el tema "Las Bellas Artes: imaginar y expresar una nueva canción". Muchas personas se detenían ante la minúscula sala de trabajo para decirnos que querían formar parte de nuestro grupo de trabajo, pero habían "sencillamente temas más importantes". Era obvio que algunas personas entendían que las bellas artes son una actividad que se hace después de concluir el apostolado verdadero. Vimos claro que uno de los retos para la comprensión futura es hacer ver que las bellas artes son un apostolado, crítico y colaboradora con las otras tareas como construir la paz, la inculturación y hasta la de construir la comunidad. Nosotros fuimos una pequeña voz en el Congreso. Fuimos la pequeña voz que interpelaba a que las canciones sean cantadas, la liturgia sea ofrecida con gracia y belleza, las pinturas, los tejidos, las esculturas y las vidrieras sean creadas y el nuevo lenguaje sea moldeado para el futuro de la vida consagrada en nuestra Iglesia y su apostolado en nuestro mundo. En sus muchas y diversas formas, la vida consagrada es fundamentalmente una realidad de vidas comprometidas en el estudio de Dios. La belleza es una revelación de Dios. A Dios se le encuentra en sí mismo en la armonía y simplicidad de la belleza. En nuestro mundo tan amenazado por la violencia, los abusos y la marginación, la belleza y el arte son iconos de esperanza para toda la gente. La "crisis de la belleza" en nuestro mundo interpela a un nuevo lenguaje y nueva veneración por los artistas que pueden hablar, imaginar y crear una nueva imagen y visión de nuestro mundo. Nuestros artistas son quienes más profundamente valoran las culturas y pueden ser los principales inculturadores del evangelio en las otras culturas distintas a las suyas propias.
Ya que muchas de nuestras culturas valoran a las personas por lo que pueden producir o no, los artistas desafían a las comunidades de vida consagrada con respecto a la mentalidad prevalente de la productividad económica. Lo bello se crea no se produce; lo bello lleva su tiempo para ser imaginado con calma y expresado creativamente. El tiempo artístico no es un vacío que tenga que ser llenado con la actividad sino un espacio en que uno espera con paciencia una visión y una nueva percepción.
Los artistas ayudan a crear los espacios bellos en las comunidades de
vida consagrada donde se encuentra a Dios. Este es uno de los grandes
tesoros de la tradición cristiana católica: los espacios de oración son
adornados con signos sacramentales de la presencia y amor de Dios. Los
artistas nos ayudan a celebrar la liturgia y el año litúrgico con los
símbolos de nuestra tradición vista con nuevos ojos y expresadas con
nuevas
En nuestro mundo roto, violento y consumista es necesario que el
diálogo entre la vida consagrada y el mundo transcurra en modos más
profundos que el simple intercambio de palabras. Nuestros artistas dan
forma a la contribución de la vida consagrada a la nueva tierra por la
música, la pintura, el cristal, las piedras y las palabras. En nuestro empeño por hacer la vida consagrada una experiencia viable para el futuro de nuestra Iglesia, podemos siempre recordar a aquellos artistas que están entre nosotros que nos ayuden a imaginar y formar el futuro de nuestras comunidades y su relevancia en el mundo. Adaptado de un artículo de Stephen Glodek, SM Vidriera dedicada a S. Alberto de Jerusalén en la parroquia de S. Juan de la Cruz, Missasauga, Canadá. La Madonna y el Niño Jesús con historias de la vida de Sta. Ana pintado por el Carmelita Fr. Filippo Lippi en 1452; Dibujo de Marc Chagall del Rey David. |
|
|
VOLVER A EL INDICE POR 2006 | VOLVER A EL INDICE PARA ESTE NUMERO
|